La ley 1328 de 2009 (Reforma
Financiera) estableció que las entidades del sector financiero deben
desarrollar programas de Educación Económica y Financiera; dicha consagración
se hizo como un principio general y como una obligación a cargo de las entidades
vigiladas por la superintendencia financiera de Colombia y hace relación al
desarrollo de programas educativa
La EEF se sustenta en un marco normativo nacional
relacionado con las funciones esenciales de la Constitución Política de
Colombia y la Ley General de la Educación.
Constitución Política
de Colombia: El artículo 2° establece que son fines esenciales del Estado “[…]
promover la prosperidad general, […] facilitar la participación de todos en las
decisiones que los afectan y en la vida económica, política, administrativa y
cultural de la Nación; […]”.
Ley General de
Educación (Ley 115 de 1994): El artículo 5°, numerales 3 y 9, establece como
fines de la educación entre otros: “[…] 3. La formación para facilitar la
participación de todos en las decisiones que los afectan en la vida económica,
política, administrativa y cultural de la nación. […] 9. El desarrollo de la
capacidad crítica, reflexiva y analítica que fortalezca el avance científico y
tecnológico nacional, orientado con prioridad al mejoramiento cultural y de la calidad
de la vida de la población, a la participación en la búsqueda de alternativas
de solución a los problemas y al progreso social y económico del país”.
Así mismo el artículo
13 define que es objetivo primordial de todos y cada uno de los niveles educativos
el desarrollo integral de los educandos mediante acciones estructuradas
encaminadas a “[…] c) Fomentar en la institución educativa, prácticas
democráticas para el aprendizaje de los principios y valores de la
participación y organización ciudadana y estimular la autonomía y
responsabilidad”.
Por su parte, el
artículo 31 establece como obligatoria la enseñanza de las ciencias económicas
en la educación media académica.
Ley 1450 de 2011, por
la cual se expide el Plan Nacional de Desarrollo 2010-2014: En su artículo 145
crea el Programa de Educación en Economía y Finanzas. “El Ministerio de
Educación Nacional incluirá en el diseño de programas para el desarrollo de
competencias básicas, la educación económica y financiera, de acuerdo con lo
establecido por la Ley 115 de 1994”.
Así mismo, el
Capítulo III “Crecimiento Sostenible y Competitividad”, de las Bases del Plan
Nacional de Desarrollo 2010- 2014 señala que “[…] El ciudadano que el país
necesita debe estar en capacidad de contribuir a los procesos de desarrollo
cultural, económico, político y social y a la sostenibilidad ambiental; en el
ejercicio de una ciudadanía activa, reflexiva, crítica y participativa, que
conviva pacíficamente y en unidad, como parte de una nación próspera,
democrática e incluyente”.
Plan Sectorial de Educación 2010-2014: La EEF contribuye al
desarrollo de la política de calidad en el sentido de que niños, niñas y
jóvenes reciben “[…] Una educación que genera oportunidades legítimas de
progreso y prosperidad para ellos y para el país. Una educación competitiva que
contribuye a cerrar brechas de inequidad, centrada en la institución”.
Decreto 457 de 2014:
Esta norma organiza el Sistema Administrativo Nacional para la Educación
Económica y Financiera y crea la Comisión Intersectorial para la Educación
Económica y Financiera.
El decreto recoge lo propuesto en la Ley 1328 de 2009 y la
Ley 1450 de 2011, en cuanto a que la EEF constituye un tema que debe ser
abordado en los establecimientos educativos como una herramienta en el proceso
de construcción ciudadana, con el fin de que los estudiantes reconozcan las
diversas relaciones que establece el ser humano con el manejo de los recursos
para el bienestar común e individual. Otro de sus propósitos es la formación de
los estudiantes en la toma de conciencia como sujetos económicos y que
comprendan cómo, en lo local y en lo global, existen dinámicas y prácticas
económicas diversas.
La EEF guarda
relación con la apuesta del Ministerio de Educación Nacional por una educación
de calidad para la equidad. Esto significa que abordar fenómenos como la
producción, el consumo, el intercambio, la distribución, los recursos, los
bienes, los servicios, el capital, entre otros, son situaciones que exigen el
desarrollo de estrategias que involucran los diferentes sectores de la
sociedad. En escenarios rurales y urbanos, así como diversos grupos
poblacionales reflexionan sobre prácticas económicas locales, regionales,
nacionales e internacionales y sugieren nuevas alternativas del quehacer
económico y financiero.